lunes, junio 25, 2007
viernes, junio 22, 2007
La tiranía del ruido.
Me da la idea de que siempre nos damos cuenta de lo que nos carga pero pocas veces nos agrada la ausencia de las cosas que nos cargan. Por ejemplo, a mi me apesta que cuando explico algo y pregunto si me están entendiendo me digan que si y se note a millas de que no me entienden un carajo. Para qué?! Pongo ese ejemplo por que es la única situación que he encontrado en la que me agrada la ausencia de lo que me molesta, me agrada que cuando no me entienden me dicen "weón, no entiendo", "quéeeeeeeeeeeeeee?!", "me podis explicar de nuevo?", "explicas como las pelotas" o cualquier expresión afín. Idea al retrete.
Otra cosa.
La mayoría de nosotros tiene esa manía desgraciada de no poder prender la televisión si no es con el control remoto. Estás parado a un metro de la televisión, sin embargo eres capaz de urgar en toda la habitación en busca del aparatito.
Eso me ocurría hoy, buscaba por toda la habitación hasta que llegué a mirar debajo de la cama, nada. Giré la cabeza y al cosatdo del velador yacía un libro, no le di importancia. El asunto es que encontré el control remoto al lado del teclado del computador (que está en otra habitación). Al rato mientras miraba televisión tranquilamente y pensaba cómo zacarach andaba con chalas mientras lo capturaban (si yo anduviera escapando usaría zapatillas con clavo en todo momento) cuando de repente se me ocurre mirar el libro aquel.
La tiranía del ruido... ruido... yo hice un seminario sobre el ruido, hace unas tres semanas ya. Mmmmmmmmmmmm...
"Biblioteca de Biomédica - Casa central"
RUIDO!!!
Ahora tengo la mansa ni que multaza.
Soy todo lo que es un pez dorado.
Cuestionar el por qué uno escribe no tiene caso, la mayoría de las veces raya en lo latero y, aunque es probable que uno ya esté siendo latero de por si, puede arruinar todo lo que has construído. Buena onda.
PD: hoy se acabaron las clases... yupi!
Otra cosa.
La mayoría de nosotros tiene esa manía desgraciada de no poder prender la televisión si no es con el control remoto. Estás parado a un metro de la televisión, sin embargo eres capaz de urgar en toda la habitación en busca del aparatito.
Eso me ocurría hoy, buscaba por toda la habitación hasta que llegué a mirar debajo de la cama, nada. Giré la cabeza y al cosatdo del velador yacía un libro, no le di importancia. El asunto es que encontré el control remoto al lado del teclado del computador (que está en otra habitación). Al rato mientras miraba televisión tranquilamente y pensaba cómo zacarach andaba con chalas mientras lo capturaban (si yo anduviera escapando usaría zapatillas con clavo en todo momento) cuando de repente se me ocurre mirar el libro aquel.
La tiranía del ruido... ruido... yo hice un seminario sobre el ruido, hace unas tres semanas ya. Mmmmmmmmmmmm...
"Biblioteca de Biomédica - Casa central"
RUIDO!!!
Ahora tengo la mansa ni que multaza.
Soy todo lo que es un pez dorado.
Cuestionar el por qué uno escribe no tiene caso, la mayoría de las veces raya en lo latero y, aunque es probable que uno ya esté siendo latero de por si, puede arruinar todo lo que has construído. Buena onda.
PD: hoy se acabaron las clases... yupi!
Etiquetas:
se me caen los mocos pensando en la etiqueta
lunes, junio 11, 2007
Encuentro yo:
Que la vida se nos escapa, que a veces nos supera.
Que estamos amarrados a que nos caguen las grandes empresas.
Que la línea entre ser apasionado y engrupido es demasiado delgada.
Que las calles están muy sucias.
Que el plástico apesta y el papel rulea.
Que la mayoría del tiempo me cuesta comunicarme con la gente.
Que seguramente a todos les pasa lo mismo pero uno se siente mas perjudicado que el resto.
Y que finalmente nada de lo que yo pueda reflexionar al respecto marcará una diferencia significativa ni en mi vida ni en la de ninguna persona por que, enfrentémoslo, no somos capaces de generar la suficiente pasión como para perseguir constantemente nuestros ideales sin dejarnos abatir por quienes los ocupan como excusa para...
Que estamos amarrados a que nos caguen las grandes empresas.
Que la línea entre ser apasionado y engrupido es demasiado delgada.
Que las calles están muy sucias.
Que el plástico apesta y el papel rulea.
Que la mayoría del tiempo me cuesta comunicarme con la gente.
Que seguramente a todos les pasa lo mismo pero uno se siente mas perjudicado que el resto.
Y que finalmente nada de lo que yo pueda reflexionar al respecto marcará una diferencia significativa ni en mi vida ni en la de ninguna persona por que, enfrentémoslo, no somos capaces de generar la suficiente pasión como para perseguir constantemente nuestros ideales sin dejarnos abatir por quienes los ocupan como excusa para...
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