Mi novio escribe como escritor y yo como estudiante.
Ayer fuimos al Zoo y me fijé mucho en la longevidad de cada especie. 5, 10, 15, 20, 30 años.
Pensé en la muerte.
La verdad no me doy mucha libertad de pensar en ella porque me aterra.
Estas semanas he estado leyendo un poema épico: Cantar de los Nibelungos.
Mucha muerte, mucha sangre. Guaguas sin cabeza, ya saben... cortesano y caballeresco.
La situación es que pensé mucho en la muerte, en la facilidad para alcanzarla.
No llegué más allá porque me atemoriza.
Y a veces pienso que si no le temiera tanto podría mandarme el tremendo ni qué postulado sobre la muerte y la implicancia en la cultura contemporánea versus la muerte heroíco-mítica. Cosas así, facilitas.
Pero la muerte me da tanto, pero tanto, tanto miedo, que no me doy ni la oportunidad de pensar en ella.
Me da pánico pensar que algo malo me pueda pasar en las próximas horas y la gente diga "aaah, ella lo sabía antes, por eso el tema de su blog, fue como una despedida" y esas cosas idiotas que finalmente son coincidencias.
El asunto es que en las próximas horas no debería pasarme nada malo.
Sólo cosas buenas, como olvidar que no seré joven eternamente y que algún día moriré.
Miedo.
uuuuh.
lunes, octubre 01, 2007
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3 comentarios:
Esquialdme.
P
Un tema dificil...cuesta hablarlo!
Pero es necesario...a veces pienso que seria todo mucho mas facil si pensaramos frente a este tema tan "delicado" como los orientales...pensar en la muerte de uno es algo que se evita en general creo, como tambien la de todas esas personas importantes en nuestras vidas!
Saludos
Yo mas que pensar en la muerte, en el zoologico me asombra la diferencia que tienen esos animales con los que tenemos en casa...
Thor y Freya son demasiado dependientes de los cuidados que les damos, a veces me da miedo.
Podríamos pegarnos una salida a algun lao a compartir y sacar fotos no?
Saludos.
=********
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