sábado, octubre 06, 2007

Algunas consideraciones...

De la etimología... o quizás la etiología como dijo el joven humillado:

Hermético.
Hermes debió ser un muy buen mensajero. Jamás revelaba el mensaje que le enviaban los dioses salvo a los destinatarios.

Zafios y mostrencos pelean con histeria por el dominio de las mujeres y los niños del cuarto número 14. Si, el del tipo con la buena racha. El del ojo cheuto.
El no es libre... pero grita libertad!

He soñado ya desde hace días o hace noches, diferencia no hace.
Soñé que tocaba los platillos en una gran gran orquesta que hacía bailar ancianos faltos de cariño al son de las danzas húngaras de Brahms. Era una total locura. Qué moderno que era!
Soñé que tenía un hermano. Y era un astro para los números.
Luego soñe que incluso podía llegar a amarlo.
Soñé que soñaba ya hace días o hace noches. La verdad, diferencia no hacía.
Luego me reencontré con quienes creía mis verdaderos amigos.
Después me separé de ellos sólo para volver a reencontrarme, que es la parte mas bonita.
Y el final ya lo sabemos todos.

1 comentarios:

Paula Ebiru dijo...

Eres seco.
A mi no se me había ocurrido lo de Hermes.
Seguramente un montón de académicos lo saben, pero tú acabas de construir conocimiento.


Besos!