Salí de la estación San Joaquín con "María" de Blondie en mi cabeza, todavía pensando en el primer milagro que sucedió esta mañana.
Hoy, mi padrastro en un acto de absoluta generosidad ofreció llevarme al metro. Él lo ofreció. Acto importante para quien considera que deberíamos recorrer las calles de Santiago en pleno verano a pata-pelá para que valoremos el esfuerzo que él hace para pagar sus impuestos y que gracias a eso tales calles están pavimentadas. Gracias por el favor concedido. Pero no es que sea egoísta ni nada (!!), sino que intenta que valoremos la vida con la Ley del Dolor. "Si el cabro chico quiere aprender a nadar, que se ahogue primero".
Cuando salí de la estación San Joaquín me encontré con un grupo de mujeres que promocionaban una nueva línea de champú "contra la ley de gravedad" de una marca-ultra-conocida. Sí, de ese comercial de las amigas que se hacen masajes entre ellas en las nalgas para evitar que se les caiga con el paso de los años y que cuando se enteran que aparte de la piel es el pelo el que también se desplaza, deciden formar una revolución y se resisten contra la caída del pelo.
Y ahí me encontré con cinco muchachas de rosa con carteles gigantes que gritaban a los vientos "No a la gravedad!", una se acerca y me explica lo que están promocionando y yo me digo "yeah, muestras gratis" y ella me entrega un folleto todo ordinario que explica las bondades del nuevo producto y nada de sobres pequeños con muestras de champú. Nadaaa.
Antes de eso compré en el quiosco de la estación un chicle y no fui capaz de robar otro cuando la señora giró para buscar mi vuelto. No fui capaz. Dios estuvo conmigo.
Después del encuentro con las chicas Caída-Defense, crucé la calle y un hombre me acercó un libro azul. Me regalaron un Nuevo Testamento y yo -seguramente con Dios todavía dentro de mi- le digo con una voz absolutamente entusiasta y feliz "Ay, gracias!!!".
"Los GEDEONES INTERNACIONALES es una asociación de hombres de negocio y profesionales cristianos, en más de 175 países, unidos en compañerismo y servicio. El propósito de la asociación es la promoción del Evangelio de Jesucristo a todas las gentes, a fin de que puedan llegar a conocer al Señor Jesucristo como su Salvador personal". Mi salvador personal. Como tu Huaquimán, como un McGiver, como Mr. T, como tu Jackie Chan personal que además te aconsejará comer más vegetales. Wow.
Había perdido mi deseo de robar, obedecí a los mandamientos. Luego, la supercialidad y el culto al cuerpo habían perdido porque al cruzar la calle Dios estaba ahí, pisoteando la cola de Lucifer y su seducción de belleza eterna e imposible calvicie.
Llego al computador y me encuentro con http://knockinonheavensdoor.blogsome.com y me entero de que nuevamente es el diablo quien está hinchandome las pelotas. Que todo fue una vil broma y qué lastima porque por un segundo me sentí testigo.
Ahora me siento más baja que Miguel Ángel Poblete, quien desde su habitación mira por la ventana y, ahora convertido en Karole, seguramente entona día y noche "María" de Blondie.
"Mariaaa you've gotta see her"
Hoy, mi padrastro en un acto de absoluta generosidad ofreció llevarme al metro. Él lo ofreció. Acto importante para quien considera que deberíamos recorrer las calles de Santiago en pleno verano a pata-pelá para que valoremos el esfuerzo que él hace para pagar sus impuestos y que gracias a eso tales calles están pavimentadas. Gracias por el favor concedido. Pero no es que sea egoísta ni nada (!!), sino que intenta que valoremos la vida con la Ley del Dolor. "Si el cabro chico quiere aprender a nadar, que se ahogue primero".
Cuando salí de la estación San Joaquín me encontré con un grupo de mujeres que promocionaban una nueva línea de champú "contra la ley de gravedad" de una marca-ultra-conocida. Sí, de ese comercial de las amigas que se hacen masajes entre ellas en las nalgas para evitar que se les caiga con el paso de los años y que cuando se enteran que aparte de la piel es el pelo el que también se desplaza, deciden formar una revolución y se resisten contra la caída del pelo.
Y ahí me encontré con cinco muchachas de rosa con carteles gigantes que gritaban a los vientos "No a la gravedad!", una se acerca y me explica lo que están promocionando y yo me digo "yeah, muestras gratis" y ella me entrega un folleto todo ordinario que explica las bondades del nuevo producto y nada de sobres pequeños con muestras de champú. Nadaaa.
Antes de eso compré en el quiosco de la estación un chicle y no fui capaz de robar otro cuando la señora giró para buscar mi vuelto. No fui capaz. Dios estuvo conmigo.
Después del encuentro con las chicas Caída-Defense, crucé la calle y un hombre me acercó un libro azul. Me regalaron un Nuevo Testamento y yo -seguramente con Dios todavía dentro de mi- le digo con una voz absolutamente entusiasta y feliz "Ay, gracias!!!".
"Los GEDEONES INTERNACIONALES es una asociación de hombres de negocio y profesionales cristianos, en más de 175 países, unidos en compañerismo y servicio. El propósito de la asociación es la promoción del Evangelio de Jesucristo a todas las gentes, a fin de que puedan llegar a conocer al Señor Jesucristo como su Salvador personal". Mi salvador personal. Como tu Huaquimán, como un McGiver, como Mr. T, como tu Jackie Chan personal que además te aconsejará comer más vegetales. Wow.
Había perdido mi deseo de robar, obedecí a los mandamientos. Luego, la supercialidad y el culto al cuerpo habían perdido porque al cruzar la calle Dios estaba ahí, pisoteando la cola de Lucifer y su seducción de belleza eterna e imposible calvicie.
Llego al computador y me encuentro con http://knockinonheavensdoor.blogsome.com y me entero de que nuevamente es el diablo quien está hinchandome las pelotas. Que todo fue una vil broma y qué lastima porque por un segundo me sentí testigo.
Ahora me siento más baja que Miguel Ángel Poblete, quien desde su habitación mira por la ventana y, ahora convertido en Karole, seguramente entona día y noche "María" de Blondie.
"Mariaaa you've gotta see her"
