Hace rato que me dijeron "Yo no escribo hasta que tú lo hagas". Y no es que no haya tenido ganas de hacerlo antes, sino que he estado en una campaña para demostrarme mi propio optimismo.
Quería escribir algo así como "amo la primavera y no me importa tener la garganta podrida y los ojos llorosos todo el día porque la alergía es un muy barato costo para toda esta majestuosidad de la naturaleza". Pero no.
Ando odiando a la gente como por millonésima vez, es como si con la primavera hubiese llegado todo el odio que tenía olvidado y tapado con nubes. Salió el Sol y me cagó la vida.
Brilla todo mi odio.
Pero, OJO, no me quejo.
Me da lata no más.
Odio a la gente. Yo no respiro gente.
Más que nunca quiero ser un cerdo. De esos bien bien gordos y rosados.
Un cerdo, vivo y rosado, de guata bajo el sol.
Amo los días llenos de Sol, sabían? (si no fuera por la gente...)
2 comentarios:
Desearías ser un chancho
para que nadie se acerque?
a mi hace un tiempo bien largo que no me baja el odio y la alergia hacia la humanidad...
he estado tan inconsciente de todo, que ni sikiera he podido presenciarlos.
talvez te haga falta eso...
dormir menos, y andar semidormido/despierto/soñando/babeando.
decir el tigre es decir los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devoró, el pasto
de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre del pasto, el cielo que dio luz a la tierra.
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